Mucho tiempo esperando algo de alguien que nunca te dará nada, solo lleva a la tristeza y a la desesperación.
A veces hace falta un poco de tristeza para valorar aún más los momentos felices.
No pienso luchar con quien nunca deja de desilusionarme.
Es una lástima que mi confianza te haya valido tan poco. ¡Eres una persona decepcionante!
Si te doy la mano y me traicionas lo lamento, pero no puedo evitar la tristeza.
Hay personas que hacen que la tristeza simplemente se evapore.
Solo de pensar que no eres esa persona que yo pensé que eras, me entran ganas de llorar.
A veces me preguntan de donde saco mi fortaleza, y yo les digo que es de todo lo que ya sufrí.
Cuando te cansas de que te hagan daño, ¿dónde te escondes hasta que pase el mal rato?
Al final, perdí mi tiempo y te perdí a ti.
Sentirse solo y triste y saber que nadie vendrá a consolarte es de las peores situaciones por las que puedes pasar.
La tristeza puede derrumbarte, pero solo tú puedes levantarte.
Lo malo de la decepción es que siempre viene de las personas a las que queremos, pues si no, nos daría igual.
La tristeza es una emoción que debemos conocer, afrontar y superar.
El amor tiene la capacidad de hacerte sentir eufórico de felicidad o desolado de tristeza, pero sé que esta desolación que siento pasará en algún momento.
No sé si hay algo más triste que saber que la persona a quien amas ha dejado de sentir lo mismo que tú.
Lo más triste es que a pesar de todo, sigo echándote de menos.
Es triste cuando no te corresponden en el amor.
Gracias a la desilusión, aprendí que mi corazón es solo para mí.
Si estoy triste no lo puedo ocultar, es algo que me supera y que tengo que mostrar.